miércoles, 30 de mayo de 2012

Y yo, tan pequeña, tan pequeña me siento.

Estoy aquí, sentada, apoyando mi cabeza en mis rodillas, en mi mirada tristeza, en mi pensamiento dolor.
Mi mente piensa, y estoy aquí, en este universo tan grande, y yo, tan pequeña, tan pequeña me siento.
Mis labios quieren moverse, quieren gritar tantas cosas, pero para gritar quisieran saber tantas otras cosas más.
Tengo tantas horas horribles que sacarme de dentro y pienso que igual ya es tarde porque me he olvidado de como hacerlo, me he olvidado de llorar. Tanto silencio, en realidad todo se ha quedado en silencio, aunque el silencio no aparece cuando las cosas van bien, aunque eso creía, me engaño, me engaño una y otra vez, eso quería creer.
Recuerdos, momentos vienen a mi mente constantemente, no puedo, no observo lo que ve mi mirada, solo observo lo que me muestra el dolor del recuerdo, ahora solo hay eso en mi mente. No puedo, eso siento, no puedo más. Exploto, con mucha fuerza, aprieto mis manos, tenso mis músculos, empiezo a mover los labios, empiezo a hablar y a respirar más despacio y secarme las gotas saladas de mis mejillas, y así poder recordar las mismas horas, aunque esta vez sonrío.

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