Rodeados de injusticias silenciadas,
en el continuo robo del más rico,
en culpar violaciones calladas.
Y mientras tanto,
la empatía y la lucha sangran.
Hay mares donde te bañas,
Agua contaminada de penas,
Cementerio lleno de almas,
Donde tú nadas,
Otros mueren.
Hay hambre en corazones inocentes
Y calma egoísta en otras mentes.
Valores obligados a prostituirse
Que agotados gritan sufrimiento.
Quieren desvanecerse, irse.
Pero se paralizan ante el viento.
Esas personas resisten,
Solo cuerpos para alguien,
Pero no...
Son profetas que persisten.
No hay comentarios:
Publicar un comentario